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Significado
La admiración y el amor como dos formas distintas de valorar
Chesterton traza una línea clara entre dos movimientos del espíritu. Admiramos cuando evaluamos, cuando pesamos cualidades y virtudes de algo o alguien. La admiración requiere razón: admiramos a una persona por su inteligencia, su coraje, su generosidad. Es un sentimiento que puede explicarse, que tiene fundamentos lógicos. El amor, en cambio, escapa a la justificación. Amamos sin necesidad de argumentos, sin que medien criterios objetivos. Un padre ama a su hijo incluso cuando ese hijo fracasa; una pareja se ama a pesar de los defectos que mutuamente conoce.
Implicaciones para la vida cotidiana
Esta distinción revela algo fundamental sobre nuestras relaciones. La admiración puede evaporarse cuando descubrimos que nuestras razones eran falsas o incompletas. El amor persiste incluso después de desmontados sus supuestos motivos. Un amigo puede perder nuestro respeto intelectual y seguir siendo querido. La cita sugiere que confundir estos dos sentimientos genera expectativas frágiles: buscar en el amor la estabilidad de la admiración es construir sobre arena. El verdadero afecto prospera precisamente donde la razón calla.
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“Nada nos engaña tanto como nuestro propio juicio”
“Por mucho que deseemos creer otra cosa, el amor universal y el bienestar de las especies en su conjunto son conceptos que no tienen ningún sentido desde el punto de vista evolutivo”
“La razón humana es tan débil para edificar como formidable ariete para destruir”
“La Biblia dice que amemos a nuestros vecinos y a nuestros enemigos; probablemente porque generalmente son las mismas personas”
Más frases de Gilbert Keith Chesterton
“Puedo creer lo imposible pero no lo improbable”
“No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse”
“La aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo.”
“En todo aquello que vale la pena de tener, incluso en el placer, hay un punto de dolor o de tedio que ha de ser sobrevivido para que el placer pueda revivir y resistir.”
“El optimista cree en los demás y el pesimista sólo cree en sí mismo.”