“Hasta los sentimientos buenos, si se exaltan en demasía, son capaces de conducirnos a errores deplorables.”
“Me convencí de que dudar de todo es carecer de lo más preciso de la razón humana, que es el sentido común.”
“La lectura es como el alimento; el provecho no está en proporción de lo que se come, sino de los que se digiere.”
“El trabajo es un título natural para la propiedad del fruto del mismo, y la legislación que no respete ese principio es intrínsecamente injusta.”
“No es muy dificil atacar las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias: porque la razón humana es tan débil para edificar, como formidable ariete para destruir.”
“Ciertos hombres tienen el talento de ver mucho en todo. Pero les cabe la desgracia de ver todo lo que no hay, y nada de lo que hay.”
“La pereza, es decir, la pasión de la inacción, tiene, para triunfar, una ventaja sobre las demás pasiones, y es que no exige nada.”