“Es un dichoso infortunio el no tener hijos.”

Eurípides de Salamina
Eurípides de Salamina

Poeta trágico griego

480 AC – 406 AC

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Significado

Una paradoja sobre la paternidad

Eurípides sugiere aquí algo contraintuitivo: la ausencia de descendencia puede ser una bendición disfrazada de desgracia. En la Atenas clásica, tener hijos representaba el cumplimiento social por excelencia, una garantía de continuidad familiar y estatus. Sin embargo, el dramaturgo percibe en esta "dichosa desdicha" una liberación. Quien no tiene hijos evita los sufrimientos inherentes a la paternidad: el dolor de ver sufrir a los propios vástagos, las preocupaciones constantes, la responsabilidad abrumadora. Es una observación nacida quizá de su pesimismo respecto a la condición humana.

Relevancia más allá del tiempo

La frase refleja una tensión permanente entre lo socialmente esperado y lo humanamente vivible. Eurípides no niega el valor de la familia, sino que señala sus costos emocionales reales. Hoy, cuando la paternidad es una opción y no una imposición, su paradoja cobra nuevo sentido. Permite cuestionar narrativas que idealizan la maternidad y paternidad sin reconocer sus desafíos genuinos. La cita funciona como invitación a examinar críticamente qué elegimos reproducir, tanto en la sociedad como en nuestras propias vidas.

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