“¡Oh tiempos, oh costumbres!”
Cicerón
Orador, político, filósofo y escritor romano, considerado el gran maestro de la prosa latina. Cónsul que desbarató la conjuración de Catilina, escribió las «Catilinarias», «Sobre la república» y «Sobre los deberes».
106-43 a. C.
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Significado
Exclamación ante la decadencia pública
Cicerón pronunció esa interjección en el fuego de las contiendas políticas de Roma, frente a escándalos y conspiraciones que amenazaban la república. La frase sintetiza una mezcla de asombro y recriminación: afección moral por lo que se percibe como pérdida de normas compartidas y estrategia retórica para sacudir a oyentes complacientes. La queja concentra reproche, urgencia y la pretensión de restaurar un orden que se considera perdido.Eco contemporáneo y ambivalencias
Hoy se escucha la misma expresión en discursos contra la corrupción y también en reclamaciones conservadoras ante cambios culturales. Su fuerza reside en hacer visible la fractura entre pasado idealizado y presente problemático, pero su uso conlleva trampas: puede justificar la inacción bajo la nostalgia o servir de mascarada para intereses particulares. Preguntar quién define las "costumbres" y qué medidas concretas se proponen resulta imprescindible cuando se invoca ese lamento histórico.Frases relacionadas
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