“No solamente es ciega la fortuna, sino que de ordinario vuelve también ciegos a aquellos a quienes acaricia.”

Cicerón
Cicerón

político y escritor latino

106-43 a. C.

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Significado

El precio oculto de la prosperidad

Cicerón plantea una paradoja incómoda sobre el éxito y la riqueza. La fortuna, ciega en su distribución, entrega bienes sin criterio moral o lógico. Pero lo más peligroso ocurre después: quienes reciben sus favores pierden la capacidad de juzgar objetivamente su propia situación. El privilegio se convierte en una venda que impide ver la realidad con claridad.

Las consecuencias del privilegio desmedido

Un ejecutivo afortunado, rodeado de aduladores que validan cada decisión, pierde la perspectiva sobre sus errores. Un heredero que nunca enfrentó dificultades desconoce sus propias limitaciones. La abundancia genera una ilusión de infalibilidad que ciega tanto como la suerte misma. Cicerón advierte que el verdadero daño no está en la fortuna caprichosa, sino en la arrogancia que ella alimenta.

Aplicación contemporánea

Esta observación romana sigue siendo vigente. Quienes gozan de ventajas sostenidas tienden a atribuirlas a méritos personales en lugar de circunstancias. Reconocer esta tendencia humana es el primer paso para mantener la lucidez y la humildad, incluso cuando la suerte nos sonríe generosamente.

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