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Significado
El espejo de la educación
Jung propone un giro radical en cómo abordamos la crianza y la educación. Cuando identificamos comportamientos que nos molestan en los niños, tendemos a enfocarnos exclusivamente en corregirlos. Sin embargo, el psicólogo sugeriere algo incómodo: esos mismos rasgos podrían habitar en nosotros, los adultos. Una actitud defensiva en un hijo puede reflejar la nuestra. La impaciencia que criticamos podría ser la que demostramos a diario. Antes de imponer cambios externos, la invitación es a hacer un trabajo interior.
La responsabilidad del adulto
Esta perspectiva coloca el peso del cambio donde realmente puede ocurrir: en la consciencia del educador. No simplifica la relación adulto-niño en términos de autoridad y obediencia, sino que la plantea como un espacio de transformación mutua. Si queremos que los pequeños desarrollen empatía, debemos examinar nuestra propia capacidad para conectar. Si deseamos que sean honestos, nuestra integridad debe ser el modelo viviente. La educación, bajo esta lógica, comienza siempre por uno mismo.
Frases relacionadas
“El propósito de la educación es cambiar una mente vacía por una abierta”
“El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas”
“Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa”
“Las acciones correctas para el futuro son la mejor disculpa de las equivocaciones del pasado”
Más frases de Carl Gustav Jung
“Un hombre que no ha pasado a través del infierno de sus pasiones, no las ha superado nunca.”
“Lo peor que le puede ocurrir a cualquiera es que se le comprenda por completo.”
“Todos nacemos originales y morimos copias.”
“El zapato que va bien a una persona es estrecho para otra: no hay receta de la vida que vaya bien para todos.”
“El hombre que no percibe el drama de su propio fin no está en la normalidad sino en la patología, y tendría que tenderse en la camilla y dejarse curar.”