“Hay varias escuelas económicas entre los anarquistas: están los anarquistas individualistas, los mutualistas, los comunistas y los socialistas. En otros tiempos, estas escuelas se han peleado amargamente entre sí y se han negado mutuamente a reconocerse como anarquistas. Una idea mucho más razonable es que pueden experimentarse todas estas concepciones económicas y que no hay nada en ellas que no sea anarquista, siempre que no aparezca un elemento de compulsión que obligue a personas que no quieran permanecer voluntariamente en una comunidad cuyos planteamientos económicos no compartan.”