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Significado
Una frase del siglo XII que revela prejuicios profundos
Averroes, filósofo andalusí del siglo XII, expresaba aquí una creencia común en su época: la inferioridad intelectual y moral de las mujeres respecto a los hombres. Bajo la lógica aristotélica que dominaba el pensamiento medieval, esta afirmación clasificaba a la mujer como una versión defectuosa o incompleta del ser humano. El filósofo reflejaba así las estructuras de poder patriarcal de su contexto, donde la exclusión femenina de la educación, la política y la propiedad parecía justificarse mediante construcciones pseudocientíficas.
Contexto y legado problemático
Esta idea no era original de Averroes, sino heredera de tradiciones griega y árabe que consideraban la biología femenina como fundamentalmente limitada. Durante siglos, tales argumentos sirvieron para perpetuar la subordinación legal y social de las mujeres. Aunque hoy resulta evidente el error conceptual de la premisa, la cita permanece relevante como recordatorio: los grandes pensadores están siempre confinados por los supuestos de su tiempo. Analizar estas afirmaciones nos permite reconocer qué prejuicios no cuestionados podrían estar enraizados en nuestro propio pensamiento actual.
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“Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza.”
“En la naturaleza nada hay superfluo.”