“A veces conviene cerrar un ojo, pero no es prudente cerrar ambos a la vez.”

Arturo Graf
Arturo Graf

escritor y poeta italiano

1848-1913

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Significado

La prudencia del equilibrio selectivo

Arturo Graf plantea aquí una paradoja sobre la tolerancia y la discreción. Cerrar un ojo sugiere la capacidad de ignorar deliberadamente lo intrascendente, de pasar por alto ofensas menores o imperfecciones inevitables. Esta flexibilidad resulta necesaria para convivir sin caer en el perfeccionismo paralizante. Sin embargo, la advertencia sobre cerrar ambos ojos toca algo más profundo: existe un límite donde la indulgencia se convierte en complicidad, donde mirar hacia otro lado deja de ser sabiduría y se transforma en irresponsabilidad.

Aplicaciones prácticas

La frase cobra sentido en contextos diversos. En relaciones personales, apunta a la necesidad de elegir bien nuestras batallas, de no magnificar cada pequeña decepción. En asuntos públicos o éticos, advierte contra la apatía sistemática frente a injusticias reales. El desafío radica en desarrollar ese discernimiento: saber cuándo la magnanimidad es virtuosa y cuándo se convierte en indiferencia culpable. Graf nos coloca ante una responsabilidad incómoda: la de mantener al menos un ojo abierto siempre.

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