Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La virtud de saber cuándo callarse
Francis Bacon propone una jerarquía poco convencional: la capacidad de elegir qué decir supera la habilidad de hablar bien. Mientras que la elocuencia busca impresionar mediante palabras cuidadas y persuasivas, la discreción opera en otro plano. Consiste en reconocer qué información es relevante compartir, cuándo el silencio resulta más poderoso, y cuándo la brevedad comunica más que los discursos elaborados. Un político discreto que guarda secretos de Estado, un amigo que sabe cuándo no repetir una confidencia, una persona que evita hablar por hablar: todos ellos practican una forma de inteligencia que trasciende la simple competencia retórica.
Implicaciones prácticas
El contexto renacentista de Bacon, donde la manipulación mediante palabras era un arte cortesano, explica esta advertencia. Pero la idea permanece vigente. En la era actual de sobrecomunicación digital, donde cualquiera puede exponer sus pensamientos públicamente, la discreción se vuelve radical. Requiere autocontrol, buen juicio y honestidad sobre las propias motivaciones. No busca el aplauso ni la validación; en cambio, persigue la efectividad y la prudencia. Quien habla menos pero acertadamente gana credibilidad. La verdadera maestría comunicativa reside en saber qué omitir.
Frases relacionadas
Más frases de Sir Francis Bacon
“El requisito del éxito es la prontitud en las decisiones”
“El que no aplique nuevos remedios debe esperar nuevos males, porque el tiempo es el máximo innovador”
“Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él”
“La verdad es hija del tiempo, no de la autoridad”
“La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue”