“El mar es el mismo mar y los árabes son los mismos árabes.”
Abogado y político israelí que ejerció como Primer Ministro de Israel en 1983–1984 y nuevamente entre 1986 y 1992, conocido por abogar un liderazgo firme.
1915
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Significado
Permanencia percibida
Al comparar el paisaje natural con la condición de un pueblo, Yitzhak Shamir articula una visión de continuidad: hay elementos que, a su juicio, permanecen inmutables. La frase funciona como metáfora de una política y una psicología conservadoras, que aceptan la geografía y la identidad como factores constantes frente a cualquier proyecto de transformación. Implícitamente valora la previsibilidad y la desconfianza frente al cambio, y coloca al actor árabe en la categoría de un hecho estable, comparable a una línea costera que resiste las mareas políticas.Implicaciones políticas y éticas
Dicha afirmación encaja con la trayectoria de Shamir como dirigente de línea dura y sirve para legitimar una estrategia de cautela y seguridad. Sin embargo, esa simplicidad tiene costes: instala un esencialismo que borra la diversidad interna, los procesos históricos y las posibilidades de reconciliación. En la práctica puede justificar políticas de exclusión y obstaculizar acuerdos; desde la ética política plantea el problema de reducir pueblos complejos a presunciones fijas.Frases relacionadas
“El olor es un potente sabio que te transporta a miles de millas y a través de toda tu vida”
“Sonidos que uno esperaría, pero que también son conciertos disonantes de bandadas de pájaros chillando en la noche, los agudos llantos sinceros de los niños y el trueno, insoportable, del silencio.”
“El tiempo saca a la luz todo lo que está oculto y encubre y esconde lo que ahora brilla con el más grande esplendor”
“Hay tanta contaminación en el aire que, si no fuera por nuestros pulmones, no habría donde ponerla”
Más frases de Yitzhak Shamir
“Nuestra imagen ha cambiado de la de David luchando contra Goliat a la de Goliat.”
“Creo que la voluntad del pueblo se decide por un liderazgo fuerte. Incluso en una sociedad democrática, los acontecimientos dependen de un liderazgo fuerte, con gran poder de persuasión, y no de la opinión de las masas.”