Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
El dilema tecnológico de Churchill
Churchill reconoce aquí una paradoja incómoda: los avances técnicos pueden traer beneficios reales, pero también riesgos desproporcionados. Pronunciada en un contexto de carrera armamentista durante el siglo XX, la frase expresa ambigüedad sobre la dinamita y sus usos civiles (minería, construcción) mientras rechaza explícitamente optimizar armas destructivas. El británico no aboga por la ignorancia, sino por establecer límites voluntarios en campos donde el progreso técnico podría volverse contraproducente.
Implicaciones contemporáneas
Esta tensión permanece vigente hoy. Aceptamos beneficiarnos de tecnologías complejas (internet, energía nuclear, inteligencia artificial) mientras debatimos si deberíamos desarrollar ciertas aplicaciones. Churchill sugiere que la capacidad de hacer algo no implica la obligación de hacerlo. La pregunta práctica es quién decide esos límites y cuán efectivo resulta frenar la innovación en un mundo competitivo. Su reflexión anticipa los dilemas éticos modernos sobre armas autónomas, vigilancia masiva o ingeniería genética.
Frases relacionadas
Más frases de Winston Churchill
“Generalmente, las palabras cortas son las mejores, y las palabras antiguas, las mejores de todas”
“La cometa se eleva más alto en contra del viento, no a su favor”
“Quien habla mal de mí a mis espaldas mi culo contempla.”
“El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse.”
“Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.”