Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Una proposición afilada
Wilson Mizner, figura de los escenarios y tertulias de comienzos del siglo XX, lanza con su habitual mordacidad una equivalencia que obliga a pensar. Su frase compacta desafía la imagen del creador como mera inspiración instantánea y sugiere que detrás del gesto hay observación, ensayo y oficio. Al reducir la distancia entre intuición y método pone en relieve la existencia de reglas prácticas: ritmo, forma, técnica y efectos buscados que se aprenden y se repiten.Consecuencias para el hacer artístico
Tomada como provocación útil, la idea desplaza el énfasis hacia el trabajo deliberado y la crítica sistemática; inteligencia y disciplina conviven con imaginación. También plantea una advertencia: aplicar procedimientos con rigidez puede mecanizar la obra, pero ignorar cualquier método impide la transmisión y el perfeccionamiento. En ese cruce se revela una invitación a pensar la creación como praxis susceptible de experimentación y refinamiento.Frases relacionadas
“La arquitectura es una ciencia que surge de muchas otras ciencias y se adorna con amplio y variado aprendizaje; con su ayuda se forma un juicio sobre esos trabajos que son el resultado de otras artes.”
“Las matemáticas puras son, a su manera, la poesía de las ideas lógicas”
“El gran libro de la naturaleza está escrito en símbolos matemáticos”
“La ciencia humana consiste más en destruir errores que en descubrir verdades”
Más frases de Wilson Mizner
“Yo respeto la fe, pero dudar es lo que te proporciona educación”
“Toda la ira no es pecado, porque cierto grado de ella, en algunas ocasiones, es inevitable. Pero se convierte en pecado y contradice la regla de la Escritura cuando se provoca con ligereza e insuficiencia y cuando se prolonga.”
“La fuente de agua más eficiente en el mundo: las lágrimas de las mujeres.”
“Los que aceptan la muerte solo lo han intentado desde las orejas hacia arriba.”
“Respeto la fe, pero la duda es la que da educación.”