“Como mujeres, somos cuidadoras por naturaleza. Queremos asegurarnos de que todos sean felices. Eso es algo bueno, pero también tenemos que ponernos a nosotras mismas en esa lista de la felicidad.”
Victoria Osteen es una líder religiosa y oradora estadounidense, conocida por su trabajo y liderazgo en el clero cristiano y por sus enseñanzas espirituales.
1961
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Significado
La expectativa del cuidado femenino
En pocas palabras, la idea alude a la habitual asignación cultural del cuidado a las mujeres: se espera que velen por el bienestar ajeno y gestionen la armonía emocional del entorno. Procede de un discurso religioso y motivacional que valora la entrega y la hospitalidad, y al mismo tiempo legitima la internalización de ese rol. Lejos de ser una simple observación neutral, contiene una norma social que puede convertir la bondad en obligación.Costos personales y reconfiguración posible
La implicación práctica es clara: priorizar siempre a los demás produce desgaste y, con frecuencia, abandono del propio bienestar. Plantea la urgencia de incorporar a la propia vida cuidados y límites, y de redistribuir la responsabilidad entre parejas, familias e instituciones. No se trata de renunciar al cuidado, sino de equilibrarlo para que la felicidad propia no quede siempre al final de la lista.Frases relacionadas
“La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.”
“No tenemos más derecho a consumir felicidad sin producirla, que a consumir riqueza sin producirla.”
“Los que no tienen hijos ignoran muchos placeres, pero también se evitan muchos dolores.”
“La mayoría de los hombres emplean la mitad de su vida en hacer miserable la otra.”
Más frases de Victoria Osteen
“Todos tenemos circunstancias y momentos en los que podemos sentir la tentación de quejarnos; en lugar de eso, encuentra algo por lo que estar agradecido. Los estudios demuestran que las personas que practican la gratitud son más felices.”
“Es muy importante que marquemos el tono del día. Tenemos que resistir la tentación de empezarlo preocupados, pensando en lo que está mal y en todo lo que debemos hacer. Comienza el día con fe, echando tus preocupaciones al Señor, confiando en que Él guía y dirige tus pasos.”
“Solo tenemos una cierta cantidad de energía para cada día. Si la usamos para fines equivocados, si nos enfocamos en lo negativo o rumiamos sobre quien nos hizo daño, no tendremos la energía que necesitamos para los propósitos correctos.”
“Permíteme animarte: si alguien te ha hecho daño y aún sientes ese estremecimiento por dentro cuando ves o piensas en esa persona, llévalo a Dios y permite que Él mantenga tu corazón blando y sensible.”
“Hay muchas ocasiones en que sentimos que tenemos las manos atadas: 'No tengo control sobre si voy a perder mi trabajo.' 'No tengo control sobre si podré pagar mis cuentas.' Debes darte cuenta de que ahí es donde entra tu confianza. Tienes que confiar en Dios y mantener la esperanza, porque la esperanza es lo que produce tu fe.”