“Hablo de los dioses; soy atea. Pero también soy artista y, por tanto, mentirosa. Desconfíen de todo lo que digo. Estoy diciendo la verdad.”
Ursula K. Le Guin fue una escritora estadounidense reconocida por sus obras de ciencia ficción y fantasía que exploraron cuestiones sociales, políticas y filosóficas, influyendo a generaciones de lectores y autores.
1929 – 2018
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Significado
Paradoja confesional
La voz declara creer en lo mismo que niega y se proclama mentirosa a la vez que pide desconfianza: eso crea una tensión deliberada. Al presentarse como atea que habla de divinidades y como artista que admite la invención, la hablante obliga a leer sus palabras como acto performativo. La advertencia de desconfiar funciona como un gesto de honestidad estética: la mentira admitida no anula la veracidad posible, sino que señala que la verdad puede llegar camuflada en la ficción, la metáfora y la ficción consciente.
Verdad y responsabilidad narrativa
En el marco de la obra de la autora, ese entrelazamiento remite al poder de los mitos y la ética de quien los crea. La afirmación final —decir la verdad tras pedir desconfianza— plantea que la veracidad no coincide necesariamente con literalidad factual. Implica asumir la responsabilidad de contar historias que transforman percepciones; exige al lector decodificar, contrastar y decidir qué acepta. La frase funciona como una invitación crítica a leer con atención: la imaginación puede ser vehículo de verosimilitud moral.
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“Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre”
“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”
“Si tuviese mi mano cerrada llena de verdades, me guardaría muy bien de abrirla”
“Una fotografía es un secreto sobre un secreto. Cuanto más te dice, menos sabes”
Más frases de Ursula K. Le Guin
“Creo que jalear la competición por el poder lo devalúa todo. Es mejor la colaboración, el trabajo en equipo. Aunque es verdad que las sociedades que piensan como yo, cuando encuentran a las otras, mueren.”
“La "labor placentera" del escritor es ofrecer a la imaginación del lector "el mejor y más puro alimento que pueda absorber".”
“No puedes comprar la revolución. No puedes hacer la revolución. Sólo puedes ser la revolución. Está en tu espíritu o no está en ningún sitio.”
“Si una feminista es alguien que piensa que el género es en gran medida una construcción social, y que nada justifica el dominio social de un género sobre otro, entonces soy feminista.”
“Un realista es un hombre que conoce el mundo tanto como conoce sus propios sueños.”