“¿Sabes quiénes van a la cárcel? Solo los atracadores negros. ¿Y sabes por qué los cogen? Pues sencillamente porque se duermen en el coche con el que escapan.”
«Uno de los nuestros» es el título en España de la película estadounidense Goodfellas y también el nombre de un programa emitido en La 1 de Televisión Española; esta página actúa como desambiguación entre ambos usos.
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Significado
Una escena que expone un sesgo cotidiano
Una anécdota breve concentra la manera en que la violencia y el racismo se naturalizan. El narrador señala que solo determinados delincuentes terminan tras las rejas, y lo explica con una razón trivial: fallo humano en la huida. Ese comentario funciona como una confesión inadvertida: la justicia no actúa con igual fuerza sobre todos, sino según perfiles y oportunidades. El humor negro oculta una constatación amarga sobre cómo se seleccionan los castigados.Ironía como denuncia de impunidad
La imagen tiene doble filo: por un lado ridiculiza la idea de mérito legal; por otro revela la complicidad institucional. Si la detención depende del azar de quedarse dormido, la culpabilidad real queda desplazada por circunstancias que favorecen a unos y perjudican a otros. Más allá de la risa, queda la pregunta sobre quién paga el precio social cuando las reglas se aplican de forma desigual.Frases relacionadas
“La conspiración machista quiso anular la mente femenina”
“Todos los animales son creados iguales, pero algunos son más iguales que otros”
“La prueba para saber si puedes hacer un trabajo o no, no debería depender de la organización de tus cromosomas”
“Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, sino para los iguales. Se piensa por el contrario que lo justo es lo desigual, y así es, pero no para todos, sino para los desiguales.”
Más frases de Uno de los nuestros
“Para nosotros, vivir de otra manera era impensable. La gente honrada que se mataba en trabajos de mierda por unos sueldos de miseria, que iba a trabajar en metro cada día y pagaba sus facturas, estaba muerta; eran unos gilipollas, no tenían agallas. Si nosotros queríamos algo, lo cogíamos, y si alguien se quejaba dos veces le dábamos tal paliza que jamás volvía a quejarse. Era una simple rutina; ni siquiera lo pensábamos.”
“Si Pauly se movía despacio, era porque no tenía que moverse por nadie.”