“La justicia es coja y ciega, y está entre nosotros.”
Thomas Otway fue un dramaturgo inglés del siglo XVII conocido por sus tragedias, caracterizadas por su intensidad emocional y su influencia en el teatro de su época.
1652 – 1685
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Significado
Metáfora incómoda
Otway, dramaturgo del siglo XVII, pinta la justicia como una figura impedida y sin vista, situada entre la gente. Esa imagen niega la ilusión de un sistema perfecto: la justicia aparece torpe y limitada, una institución que existe pero falla en armonía y percepción. Al usar una figura corporal vulnerada, su comentario convierte una idea abstracta en algo tangible y problemático: lo imparcial puede ser también ineficaz, y la presencia de la ley no garantiza su acierto.Efectos sobre lo público
Históricamente, la afirmación brota de una época de tensiones políticas y desorden moral, y hoy mantiene vigencia al señalar la fragilidad de las instituciones. La consecuencia práctica es doble: hay que vigilar las normas y cuidar a las víctimas de su fallo, y aceptar que la justicia humana exige corrección constante. En este sentido, la frase obliga a pensar la ley como tarea colectiva, no como acto consumado.Frases relacionadas
“La ciencia que se aparta de la justicia, más que ciencia debe llamarse astucia”
“Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”
“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”
“Los buenos terminan felices; los malos, desgraciados. Eso es la ficción.”
Más frases de Thomas Otway
“¡Oh mujer! Bella mujer: la Naturaleza te hizo para templar al hombre; hubiéramos sido bestias sin ti. Los ángeles se pintan hermosos para parecerse a ti: en ti está todo lo que creemos del cielo: asombrosa claridad, pureza y verdad, gozo eterno y amor imperecedero.”
“Dadle a un inglés su prostituta y comodidad, carne asada y un fuego de carbón, y será vuestro para siempre.”
“Y morir con decoro.”
“¡Qué grandes males no han sido hechos por la mujer! ¿Quién traicionó el Capitolio? — ¡Una mujer! ¿Quién hizo perder a Marco Antonio el mundo? — ¡Una mujer! ¿Quién fue la causa de una larga guerra de diez años y al fin dejó a la vieja Troya en cenizas? — ¡Mujer! ¡Destructora, condenable, engañosa mujer!”