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Significado
La reciprocidad como ley social
Atribuida a Jefferson, esta máxima expresa una verdad incómoda sobre las relaciones humanas: el reconocimiento y la atención que recibimos dependen directamente de lo que damos. Quien permanece indiferente ante los demás, quien no cultiva vínculos ni se involucra en la vida de otros, termina siendo ignorado o marginado. No se trata de transacciones frías, sino de que la apertura hacia afuera genera resonancia, mientras que el aislamiento produce invisibilidad.
Implicaciones prácticas
La frase sugiere que el descuido social tiene consecuencias reales. En comunidades, amistades y espacios públicos, quienes desaparecen del radar colectivo suelen ser quienes previamente se desconectaron. Esto puede interpretarse tanto como advertencia como como responsabilidad: cada persona tiene poder para cambiar su situación participando activamente.
Tensión y matices
Aunque poderosa, la cita merece cuestionamiento. No todos tienen igual capacidad para involucrarse (enfermedad, pobreza extrema, neurodiversidad). Jefferson mismo fue propietario de esclavos, lo que revela que sus reflexiones sobre la sociedad ignoraban realidades de exclusión estructural. La idea es útil como espejo personal, pero insuficiente como filosofía social.
Frases relacionadas
“No hay cosa que los humanos traten de conservar tanto, ni que administren tan mal, como su propia vida.”
“El problema del hombre no está en la bomba atómica, sino en su corazón.”
“Mientras el tigre no puede dejar de ser tigre, no puede destigrarse, el hombre vive en riesgo permanente de deshumanizarse.”
“El hombre padece pocos males, si se esceptuan los que él mismo se atrae por el abuso de sus facultades.”
Más frases de Thomas Jefferson
“Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado”
“No son las riquezas ni el esplendor, sino la tranquilidad y el trabajo, los que proporcionan la felicidad.”
“Estoy a favor de un gobierno que sea vigorosamente frugal y sencillo.”
“La vida carece de valor si no nos produce satisfacciones. Entre éstas, la más valiosa es la sociedad racional, que ilustra la mente, suaviza el temperamento, alegra el ánimo y promueve la salud.”
“No gastes tu dinero antes de ganarlo.”