“Era un gran esfuerzo, ocupaba mucho tiempo, costaba una gran suma de dinero y con frecuencia acarreaba más peligro que beneficio.”
Escritor y figura pública de Nueva Escocia famoso por crear al personaje humorístico Sam Slick; también ejerció como abogado, juez y parlamentario, influyendo en la literatura y la vida pública canadiense.
1796 – 1865
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
El precio visible del empeño
Se trata de una observación sobre proyectos que demandan esfuerzo, tiempo y dinero en proporciones desmedidas y que, sin aportar ganancias equivalentes, exponen a pérdidas o daño. Thomas Chandler Haliburton, escritor y magistrado del siglo XIX conocido por la sátira mordaz sobre la vida pública, formula aquí un juicio práctico: muchas empresas humanas se sustentan en orgullo, rutina o expectativas poco realistas, y terminan siendo más costosas que provechosas. El énfasis está en la relación entre inversión y retorno, pero también en el riesgo añadido cuando la motivación es débil o errónea.
Consecuencias para la acción y la ética
La implicación inmediata es exigir medidas de prudencia: evaluar costos reales, priorizar esfuerzos y evitar sacrificios innecesarios. A nivel social interviene la responsabilidad de quienes disponen recursos o vidas; a nivel personal, la obligación de medir ambición y realidad. Aplicada a la política, los negocios o la vida cotidiana, la reflexión frena la glorificación del sacrificio por el sacrificio y reclama decisiones más racionales y humanas.
Frases relacionadas
“Teme a la vejez, pues nunca viene sola.”
“Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte.”
“Hay personas a las que la fortuna no les procura más que miedo de perderla.”
“La muerte como final de tiempo que se vive sólo puede causar pavor a quien no sabe llenar el tiempo que le es dado a vivir.”
Más frases de Thomas Chandler Haliburton
“Siempre juzga a tus compañeros de viaje como lo contrario de lo que se esfuerzan por aparentar.”
“Por ejemplo, un militar no es pendenciero, porque nadie duda de su coraje; pero un presumido sí lo es.”
“Un clérigo no es excesivamente puritano, pues no se cuestiona su piedad; pero un embustero sí lo es.”
“Un abogado no suele ser discutidor; pero un actor sí lo es.”
“Una mujer que es toda sonrisas y galas es, en el fondo, un arpía: las serpientes fascinan.”