“Es imposible predicar a Cristo, si no predicas contra el anticristo; esto es, contra aquellos que, con su falsa doctrina y la violencia de la espada, intentan apagar la verdadera doctrina de Cristo.”
“Y así como los de la circuncisión en la carne, y no en el corazón, no tienen parte en las buenas promesas de Dios, así también los que fueron bautizados en la carne y no en el corazón no tienen parte en la sangre de Cristo.”