“El hecho de que ciertas palabras sean legalmente permisibles no implica que sean moralmente permisibles.”
Filósofo estadounidense conocido por sus aportes al pragmatismo y por su análisis de la política, la ética, la libertad, la educación y la responsabilidad social.
1902 – 1989
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Ley versus moralidad
Hace evidente que la validez legal no garantiza rectitud ética. Hay expresiones o actos que el ordenamiento jurídico permite y que, aun así, pueden causar daño, degradar la dignidad ajena o corroer la confianza social. Legalidad y moralidad operan en registros distintos: la primera regula conductas externas con sanciones, la segunda orienta la conciencia y las responsabilidades invisibles entre personas. La tensión surge cuando la ley normaliza prácticas que la ética cuestiona.
Responsabilidad cotidiana
Sidney Hook formuló esta distinción desde su preocupación por la democracia liberal y la vida intelectual, en momentos históricos donde el confort legal servía de excusa para conductas reprobables. La implicación práctica es clara: quienes actúan dentro de la ley siguen obligados a evaluar el daño moral de sus palabras y decisiones. Las instituciones, los profesionales y cada interlocutor deben aplicar criterios éticos propios, incluso cuando la norma escrita les otorga permiso. La convivencia exige ese juicio adicional.
Frases relacionadas
“El sarcasmo es el lenguaje del diablo.”
“Los medios de comunicación han acostumbrado a ciertos sectores sociales a escuchar lo que «halaga los oídos».”
“Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje.”
“Una grandísima parte de los males que afligen al mundo derivan de las palabras.”
Más frases de Sidney Hook
“Nada ni nadie está a salvo de la crítica.”
“Toda persona involucrada en una controversia tiene la responsabilidad intelectual de informarse sobre los hechos disponibles.”
“La crítica debe dirigirse primero a las políticas, y contra las personas solo cuando ellas sean responsables de esas políticas, y contra sus motivos o propósitos solo cuando haya alguna evidencia independiente de su carácter.”
“Antes de impugnar los motivos de un oponente, incluso cuando legítimamente puedan ser impugnados, responde a sus argumentos.”
“No trates a un opositor de una política como si por ello fuera un enemigo personal, o un enemigo del país o un enemigo encubierto de la democracia.”