“Ya habíamos tenido éxito en crear un gobierno democrático y nacional, revolucionario y popular. Así es como comienza el socialismo, no con decretos.”
Médico y político socialista chileno que presidió el país entre 1970 y 1973; tuvo una larga carrera como diputado, ministro de Salubridad y senador, y fue candidato presidencial en cuatro ocasiones hasta ganar en 1970.
1908 – 1973
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Significado
De la democracia a la transformación
Allende plantea que la construcción socialista empieza por la conquista y consolidación de instituciones legítimas: un gobierno democrático, con base nacional y apoyado por amplios sectores populares. La afirmación surge en el marco de su presidencia (1970–1973) y de la experiencia de la Unidad Popular, donde la transformación social se buscó mediante reformas legales, participación ciudadana y políticas públicas, no por órdenes autocráticas. Aquí la palabra clave es legitimidad: cambiar las relaciones económicas y culturales requiere respaldo social y reglas compartidas.Implicaciones políticas
La idea desplaza la imagen de un salto revolucionario jerárquico hacia un proceso acumulativo de poder social y político. Implica paciencia, alianzas y riesgos, porque una reforma basada en reglas y consensos puede chocar con intereses poderosos dispuestos a revertirla. También plantea una tensión práctica: cómo mantener impulso transformador sin erosionar las libertades que sostienen su legitimidad. Es una apuesta por convertir la democracia en motor, no en obstáculo, de la transformación social.Frases relacionadas
“La alternancia fecunda el suelo de la democracia.”
“Los experimentos en política significan revoluciones.”
“Lenin dijo que la gente vota con los pies. Bueno, eso es lo que está pasando: o vas o no vas. Todo es política. Abarca a todos los grupos demográficos.”
“La acción afirmativa debe combinarse con un programa más amplio de reforma social que enfatice derechos sociales: el derecho al empleo, a la educación y a la salud. Durante años, los líderes negros tardaron en reconocer la necesidad de una agenda muy progresista. Cada vez que alguien habló de volver a poner a Estados Unidos a trabajar, los negros debían decir que sí, pero no lo hicieron; estaban tan ocupados con la acción afirmativa que no ofrecieron el liderazgo que habría ayudado a otros progresistas. Solo ahora empiezan a percibir el impacto de los asuntos económicos.”