“Mirad, veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre que está a la derecha de Dios.”
San Esteban fue uno de los primeros diáconos de la Iglesia primitiva y es venerado como el primer mártir cristiano tras ser apedreado en Jerusalén, según el relato de los Hechos de los Apóstoles.
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Significado
Visión apocalíptica en el martirio
En el momento de su condena, el mártir afirma haber visto una abertura en los cielos y la figura del "Hijo del Hombre" situada junto a Dios, una imagen que resonaba con la tradición de Daniel y con las expectativas mesiánicas judías. Esa escena funciona como declaración teológica: lo que para sus perseguidores es eliminación, para él es encuentro y confirmación. La expresión subraya la exaltación de quien hasta entonces era tratado como impostor y sitúa la historia humana en una perspectiva cósmica, donde el juicio y la justicia divinos se asoman por encima de la violencia presente.Consecuencias para la comunidad creyente
Esa visión reconfigura la identidad del grupo que lo escucha: el mártir no solo muere, sino que atestigua una verdad escatológica que legitima la figura central del movimiento y refuerza la continuidad con las Escrituras. Hay aquí una doble tensión: provoca rechazo en las autoridades y, al mismo tiempo, ofrece a los creyentes un marco para interpretar el sufrimiento como participación en una esperanza mayor. El relato alimenta la convicción de que la historia humana desemboca en una vindicación trascendente, condicionando la ética y la resistencia de la comunidad.Frases relacionadas
“La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero.”
“Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas.”
“En el Cielo dicen Aleluya, porque en la Tierra han dicho Amén.”
“Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno.”
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