“El amor no es la muerte de un gemido lejano de violín, sino que es el acento triunfal de un somier.”
S. J. Perelman fue un escritor estadounidense célebre por su humor y sátira, autor de ensayos, artículos y guiones que reflejan una aguda observación social.
1904 – 1979
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Significado
Imagen y sentido
Perelman contrapone la elegancia de una música lamentosa y distante con la celebración rotunda de un sonido cotidiano: el chirrido y el golpe de un somier en plena vida. La metáfora derriba la idealización lírica del amor y lo sitúa en lo corporal, en lo urgente y gozoso. Ese contraste entre lo sublime y lo doméstico convierte el afecto en un acontecimiento tangible, marcado por el placer y la victoria más que por la nostalgia o el gemido melancólico.Contexto y resonancia
Autor asociado al humor satírico americano del siglo XX, Perelman acostumbra a mezclar lo culto y lo vulgar para exponer contradicciones humanas. Aquí desmonta la retórica romántica mediante la comicidad y la imagen íntima, con implicaciones morales y estéticas: el amor aparece como fuerza vivaz que desautoriza la solemnidad impostada, y recuerda que la verdad de las pasiones suele revelarse en actos sencillos y ruidosos.Frases relacionadas
“La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero.”
“La volubilidad de la mujer a quien amo es sólo comparable a la infernal constancia de las mujeres que me aman.”
“En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca.”
“Estar enamorado significa exagerar desmesuradamente la diferencia entre una mujer y otra.”
Más frases de S. J. Perelman
“La peor desgracia que puede sobrevenir a un productor es una crítica cruel de un reseñista de Nueva York. Cuando esto ocurre, el productor se convierte en un paria en Hollywood. Sus amigos lo evitan, cae en bancarrota y, como un japonés que se hace hara-kiri, comete sati.”
“Solo los guionistas están exentos. A estos los atan entre las colas de dos enérgicos ponis caucásicos, que luego se envían en direcciones opuestas. Esta costumbre se llama “una conferencia”.”
“En la ficción pulp es una convención rígida que los hombros del héroe y el busto de la heroína amenacen constantemente con romper sus ataduras, posibilidad que mantiene al público en un estado de expectación tensa. Desgraciadamente, pruebas recientes revelan que la brizna de gasa que se interpone entre el editor y las leyes postales tiene la resistencia a la tracción del acero forjado.”
“El destino repartía desde el fondo de la baraja.”
“La obligación principal es divertirse.”