“El lenguaje es fascista.”
Filósofo, escritor, ensayista y semiólogo francés, conocido por sus análisis sobre la cultura, el lenguaje y los sistemas de signos.
1915 – 1980
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Significado
Imposición y violencia simbólica
Barthes señala la capacidad del lenguaje para fijar sentidos, normalizar actitudes y excluir lo que no encaja. Desde la semiótica, el idioma no solo transmite información: configura mundos. Cuando las palabras se vuelven fórmulas, eslóganes o clichés, dejan de ser instrumentos de comunicación y pasan a ejercer control; convierten la ambigüedad en certeza y la pluralidad en obediencia silenciosa. Esa operación tiene parentesco con las técnicas del poder que buscan homogeneizar y anular la discrepancia.Prácticas y resistencias
La observación lleva a consecuencias concretas: conviene desconfiar de lugares comunes, reclamar matices y cuidar las formas discursivas que naturalizan lo injusto. Abrir espacio a voces diversas, usar metáforas cuidadosamente y problematizar los términos impuestos son tácticas de defensa. No se trata solo de lenguaje correcto, sino de preservar la posibilidad de decir lo otro, de nombrar lo inaudito y mantener viva la capacidad crítica frente a cualquier retórica que pretenda clausurar el sentido.Frases relacionadas
“Ya no se dice que son 'los de abajo' sino 'los de fuera'.”
“Y fue bajo Wilson que el primer gran lema propagandístico fue acuñado y difundido por todas partes, para que los estadounidenses comenzaran a pensar favorablemente en las democracias y se olvidaran de que teníamos una república.”
“La voz del pueblo es la voz de Dios. (Vox Populi, Vox Dei)”
“La Guerra es una cosa muy seria para confiársela a los militares”
Más frases de Roland Barthes
“El lenguaje es una piel: froto mi lenguaje contra otro.”
“El tacto es el más desmitificador de todos los sentidos, a diferencia de la vista, que es el más mágico.”
“La literatura es, en el fondo, una actividad tautológica.”
“La literatura es la pregunta sin la respuesta.”
“La vanguardia no ha estado nunca amenazada más que por una sola fuerza que no es burguesa: la conciencia política.”