“Realmente, un gran libro debe leerse en la juventud, otra vez en la madurez y otra vez en la vejez, como un edificio elegante debe verse a la luz de la mañana, al mediodía y bajo la luz de la luna.”
William Robertson Davies fue un novelista, crítico, periodista y profesor canadiense, considerado uno de los escritores más destacados de Canadá.
1913 – 1995
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Significado
Tres lecturas, tres luces
La imagen de un libro leído en diferentes etapas de la vida sugiere que la comprensión cambia con el tiempo: la lectura temprana fija formas, tonos y deseos; la mediana revela contradicciones morales y contextos históricos; la tardía trae resignificaciones y recuerdos que iluminan pasajes antes invisibles. Como ver un edificio a distintas horas, cada vuelta aporta sombras distintas y detalles que antes parecían marginales. Ese desplazamiento no borra la obra original, la enriquece y multiplica su presencia en la memoria.Releer como práctica vital
Robertson Davies, escritor con gran interés en el carácter formativo de la literatura, propone que los libros actúan como compañeros que evolucionan con el lector. La implicación práctica es clara: la biblioteca personal se convierte en un registro íntimo de cambios interiores, y la rerelectura exige humildad frente a interpretaciones previas. Volver a textos significativos permite trazar el propio desarrollo y reconocer que entender es siempre una tarea en movimiento.Frases relacionadas
“La tragedia de la vejez no es ser viejo, sino haber sido joven”
“Los cuarenta son la edad madura de la juventud; los cincuenta la juventud de la edad madura.”
“Cada cual tiene la edad de sus emociones.”
“Pensar en viejo me abruma y, sin embargo, pensar en joven, en sano y arrogante joven, me parece tan insípido...”
Más frases de Robertson Davies
“Nuestra época ha robado a millones la simplicidad de la ignorancia y, hasta ahora, ha fracasado en elevarlos a la simplicidad de la sabiduría.”
“Cada hombre crea su propio verano. La estación no tiene carácter propio, a menos que uno sea agricultor y tenga una preocupación profesional por el tiempo.”
“Los críticos literarios, sin embargo, a menudo padecen la curiosa creencia de que todo autor anhela ampliar los límites del arte literario, quiere explorar nuevas dimensiones del espíritu humano y, si no lo hace, debe avergonzarse de sí mismo.”
“¿Puedo hacer una sugerencia? ¿No es la esperanza una impertinencia? Escribe lo que sientes. A veces es una ayuda maravillosa en la miseria.”
“Lo que llamamos suerte es el hombre interior exteriorizado. Hacemos que las cosas nos sucedan.”