“¿Puedo hacer una sugerencia? ¿No es la esperanza una impertinencia? Escribe lo que sientes. A veces es una ayuda maravillosa en la miseria.”
William Robertson Davies fue un novelista, crítico, periodista y profesor canadiense, considerado uno de los escritores más destacados de Canadá.
1913 – 1995
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
La provocación de la esperanza
Catalogarla como impertinencia obliga a verla desde la tensión entre realidad y osadía: la esperanza aparece como algo intruso, casi insolente, cuando la vida duele. La orden de poner por escrito lo que se siente funciona como propuesta práctica; escribir no borra la pena, pero la hace manejable. Al transformar sensación en palabra se gana perspectiva, se organiza el caos y se crea un interlocutor —aunque sea una página— que devuelve sentido sin promesas vacías.Contexto y efectos prácticos
Robertson Davies, novelista con inclinación por el humor moral, plantea aquí una mezcla de escepticismo y ternura: desconfiar de la esperanza no equivale a descartarla, y ofrecer la escritura como herramienta es una forma de cuidado sencillo. Implica aceptar que la esperanza puede ser incómoda o ilusa, pero también que la práctica de narrar el propio malestar produce alivio, claridad y a veces vías para actuar. Es una recomendación humilde: palabra sobre dolor, trabajo sobre anhelo.Frases relacionadas
“La esperanza, cuando es real, y la realidad, a veces, son una amargura y un engaño.”
“El dolor llega al corazón a la velocidad de la luz, pero la verdad se mueva hacia él tan lenta como un glaciar”
“Cada lágrima enseña a los mortales una verdad.”
“Al principio de las plagas, y cuando han terminado, se hace siempre algo de retórica. [..] Es en el mismo momento de la desgracia cuando uno se acostumbra a la verdad, es decir, al silencio.”
Más frases de Robertson Davies
“Nuestra época ha robado a millones la simplicidad de la ignorancia y, hasta ahora, ha fracasado en elevarlos a la simplicidad de la sabiduría.”
“Cada hombre crea su propio verano. La estación no tiene carácter propio, a menos que uno sea agricultor y tenga una preocupación profesional por el tiempo.”
“Los críticos literarios, sin embargo, a menudo padecen la curiosa creencia de que todo autor anhela ampliar los límites del arte literario, quiere explorar nuevas dimensiones del espíritu humano y, si no lo hace, debe avergonzarse de sí mismo.”
“Lo que llamamos suerte es el hombre interior exteriorizado. Hacemos que las cosas nos sucedan.”
“Su conservadurismo es de segunda mano y no saben lo que están conservando.”