“La envidia no es una pasión tan fuertemente arraigada en el corazón humano.”

Richard Sheridan
Richard Sheridan

Dramaturgo irlandés famoso por sus comedias y sátiras que retratan las costumbres y la sociedad de su época. Fue una figura destacada en la escena teatral del siglo XVIII.

1751 – 1816

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Significado

La mirada moral de Sheridan

Sheridan sugiere que la envidia carece de la hondura de otras pasiones humanas, planteamiento que gana sentido al recordar su condición de dramaturgo y hombre público del siglo XVIII. Desde esa doble experiencia, la observación suena a evaluación moral y psicológica: la envidia aparece como un sentimiento más circunstancial que constitutivo, más próximo a una reacción social que a una estructura del carácter. No la sitúa como raíz inamovible, sino como algo que puede emerger, flaquear y transformarse según el entorno y la educación afectiva.

Implicaciones en lo social y lo íntimo

Si se acepta esa lectura, la práctica ética y política cambia de matiz: conviene reducir los detonantes sociales que alimentan comparaciones y aprovechar la formación emocional para desactivar resentimientos. Aun así, subestimar la envidia sería un error; aunque tenue, puede corroer relaciones cuando se normaliza y se instrumentaliza. La frase, por tanto, apunta a una mezcla de esperanza práctica y advertencia sobre cómo las circunstancias permiten que pasiones aparentemente livianas se vuelvan dañinas.

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