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Significado
La ilusión de la inteligencia
Descartes plantea una paradoja incómoda sobre el criterio más fundamental para evaluarnos a nosotros mismos: la capacidad de razonar. La mayoría de las personas cree poseer un nivel adecuado de juicio y discernimiento. Sin embargo, esta creencia generalizada revela algo desconcertante. Si verdaderamente estuviese distribuida equitativamente, no todos podríamos estar en lo correcto simultáneamente sobre nuestra propia aptitud intelectual. La uniformidad de la convicción sugiere precisamente lo opuesto: una ceguera colectiva.
El sesgo oculto
Esta observación toca un problema psicológico real que la ciencia moderna ha confirmado abundantemente. Las personas con menores habilidades tienden a sobrestimar sus capacidades, mientras que quienes poseen mayor competencia frecuentemente dudan de sí mismas. El filósofo francés, escéptico de naturaleza, exponía aquí cómo la razón misma que deberíamos usar para autoevaluarnos está contaminada por prejuicios inconscientes.
Lección práctica
La utilidad de reconocer esto radica en la humildad que genera. Si todos sentimos confianza en nuestro razonamiento, valdría la pena preguntarse con regularidad: ¿en qué estoy equivocado sin saberlo?
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“No existe una mente femenina y otra masculina: el cerebro es un órgano sin sexo”
“Todos los animales son creados iguales, pero algunos son más iguales que otros”
“En democracia, todos tienen derecho a estar representados, hasta los estúpidos”
Más frases de Rene Descartes
“Para mejorar nuestro conocimiento debemos aprender menos y contemplar más”
“Es prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado una vez.”
“Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro.”
“Dos cosas contribuyen a avanzar: ir más deprisa que los otros o ir por el buen camino.”
“Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás.”