“Todos los hombres cometen errores, pero los hombres casados se enteran de ellos antes.”
Richard Bernard “Red” Skelton fue un humorista y estrella estadounidense de radio y televisión cuya carrera, iniciada como payaso en el circo durante su adolescencia, se prolongó en el vodevil, Broadway, el cine, clubes y casinos.
1913 – 1997
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Significado
La ironía del matrimonio
Red Skelton, comediante de mediados del siglo XX, condensa en una línea la imagen de que los hombres cometen errores y que la vida en pareja adelanta la noticia. El humor surge de la exageración y del reconocimiento: el cómico señala que el hogar funciona como un detector de descuidos, donde las pequeñeces ocultas dejan de ser privadas. Al reír, se acepta la fragilidad humana y la inevitabilidad de equivocarse.
Consecuencias y lecturas posibles
Más allá del chiste, hay una observación sobre vigilancia mutua y responsabilidad afectiva: convivir significa exponerse, recibir señales y enfrentar consecuencias antes que el mundo exterior lo haga. También cabe leer la frase como un reflejo de roles de época, que convierte a la esposa en fiscal doméstica y al marido en sujeto supervisado. El remate cómico permite pensar la pareja tanto como corrección como como espejo que obliga a admitir faltas y, quizá, a mejorar.
Frases relacionadas
“Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, e insoportablemente presumidos cuando no lo son.”
“El mejor matrimonio sería aquel que reuniese a una mujer ciega con un marido sordo.”
“El matrimonio siempre exige la mayor comprensión del arte de la falta de sinceridad posible entre dos seres humanos.”
“Todos los matrimonios son felices. Es la convivencia la que después causa todos los problemas.”
Más frases de Red Skelton
“Un comediante sale y da en el clavo con la gente. Un payaso usa el pathos. Puede ser gracioso y luego, de inmediato, acercarse a la gente y conmoverla con lo que es la vida.”
“Están tomando atajos para conseguir una gran risa en lugar de trabajar para su público. Pueden terminar un espectáculo, colgar el esmoquin y la camisa, y guardarlo para la próxima vez. En mi caso, tienes que escurrir el sudor y mandarlo a la tintorería. Tienes que salir y trabajar para tu público.”
“¿Por qué rendirse? Es lo único que sé. Rendirse es como colgar tu alma en la pared y cerrar la puerta sobre ella.”
“Cualquier niño hará cualquier recado por usted si se lo pide a la hora de acostarse.”
“No importa cuál sea tu dolor, la risa ayuda a olvidarlo por unos segundos.”