“¡Qué egotismo, qué estúpida vanidad, suponer que algo no podría ocurrir porque no puedes concebirlo!”
Philip Wylie fue un escritor estadounidense conocido por su obra literaria.
1902 – 1971
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Significado
La pretensión de lo inconcebible
Philip Wylie, crítico y novelista de mediados del siglo XX, señala la arrogancia que se esconde detrás de pensar que lo que uno no imagina no puede ocurrir. La frase cuestiona la confianza ciega en la propia razón limitada: asumir imposibilidades por incapacidad de concebir alternativas es un sesgo cognitivo, no un argumento. Wylie, acostumbrado a poner en jaque las costumbres y los prejuicios de su época, apunta tanto a la estrechez intelectual como a la vanidad moral que acompaña a esa postura.Consecuencias prácticas y éticas
Aceptar que lo inconcebible pueda suceder obliga a cultivar humildad epistemológica y apertura. En ciencia, política y vida cotidiana, esa advertencia frena decisiones ancladas en el prejuicio y favorece la creatividad y la prevención frente a riesgos imprevistos. También denuncia la falta de imaginación ética: creer que algo no existe porque a uno no se le ocurre implica negar sufrimientos ajenos o futuros posibles. La lección es sencilla y contundente: la realidad puede desbordar la imaginación, y hay que prepararse para ese desborde.Frases relacionadas
“Hay que dejar la vanidad a los que no tienen otra cosa que exhibir.”
“Los hombres grandes son sencillos, los mediocres ampulosos.”
“Todos los cementerios del mundo están llenos de gente que se consideraba imprescindible.”
“Un hombre inteligente dijo una vez que, en el trono más elevado del mundo, estamos sentados en nada más que en nuestro propio culo.”
Más frases de Philip Wylie
“No hay avance sin lucha.”
“Seguimos siendo infantes, con armas cargadas como juguetes.”
“La ignorancia no es una dicha; es el olvido. La ignorancia deliberada es la forma más veloz de olvido.”
“La educación no es función de ninguna iglesia, ni siquiera de una ciudad o de un Estado; es una función de toda la humanidad.”
“Pero somos como los demás hombres, exactamente. De una sola sangre, una especie, un solo cerebro, una sola figura, un conjunto fundamental de instintos colectivos, un único cuerpo de información, un todo. La superioridad y la inferioridad son individuales, no raciales ni nacionales.”