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Significado
La Fragilidad de Nuestras Adversidades
Paul Valéry plantea una idea perturbadora a primera vista: quienes nos hostilizan, persiguen u obstaculizan comparten una condición fundamental con nosotros, la mortalidad. Esta observación desmorona la ilusión de que los conflictos son eternos o que nuestros adversarios poseen una naturaleza distinta a la nuestra. El poeta francés apunta hacia una verdad incómoda: el tiempo erosiona todas las rivalidades, todas las enemistades, todos los resentimientos. Ningún enemigo permanece.
La frase cuestiona la proporción que otorgamos a nuestras batallas cotidianas. Cuando invertimos energía en luchar contra alguien, ¿realmente comprendemos que tanto ese alguien como nosotros somos seres temporales, limitados? Esta perspectiva actúa como un antídoto contra la obsesión. No minimiza el daño que podemos sufrir, sino que relativiza la magnitud de nuestras guerras personales frente a la brevedad de la existencia.
La implicación más profunda es la invitación a cuestionar nuestras prioridades. Si todo enemigo es transitorio, ¿merecen realmente la consumición de nuestros días mejores? Valéry nos coloca frente a una elección: permitir que la finitud común nos humanice mutuamente, o desperdiciar lo irreemplazable peleando.
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“Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja”
“Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son.”
“Lo que está hecho no se puede deshacer”
“Por un clavo se perdió una herradura, por ésta un caballo, y por éste el jinete, que fue capturado y muerto por el enemigo”
Más frases de Paul Valéry
“El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que era”
“Lo que no se parece a nada no existe”
“Lo que ha sido creído por todos siempre y en todas partes, tiene todas las posibilidades de ser falso.”
“Nuestros pensamientos más importantes son los que contradicen nuestros sentimientos.”
“La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran.”