“Besos que vienen riendo, luego llorando se van, y en ellos se va la vida, que nunca más volverá.”

Miguel de Unamuno
Miguel de Unamuno

filósofo y escritor español

1864-1936

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Significado

La paradoja de la alegría efímera

Unamuno captura una verdad incómoda sobre la experiencia humana: los momentos de máxima dicha portan consigo su propia disolución. La imagen de besos que nacen riendo pero terminan en llanto no describe una tristeza posterior, sino el carácter simultáneo de ambos sentimientos. Cada instante de plenitud contiene la certeza de su extinción. Esta perspectiva refleja la angustia existencial característica del pensamiento unamuniano, donde la conciencia de nuestra mortalidad se entrelaza con cada vivencia.

Tiempo irreversible y ausencia

La advertencia final sobre la vida que "nunca más volverá" subraya la irreversibilidad del tiempo. No se trata de pesimismo puro, sino de lucidez: reconocer que cada beso, cada encuentro, cada risa es acto de consumición. Unamuno vivía obsesionado por la muerte y la imposibilidad de recuperar lo vivido. Desde esta óptica, la cita funciona como recordatorio de que la intensidad emocional y la transitoriedad son inseparables.

Implicación práctica

La reflexión invita a una paradoja vital: si todo se desvanece, ¿qué valor tiene la alegría? Para Unamuno, justamente ese carácter perecedero es lo que otorga peso a nuestras acciones y afectos.

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