“Es una de las doctrinas de la Biblia que a los ateos les encanta señalar como una de las razones por las que nunca podrían creer en el Dios de la Biblia: es el Dios que crea la barbacoa eterna para los pecadores.”
Actor estadounidense conocido por interpretar a Mike Seaver en la serie cómica 'Growing Pains' y por su participación en las películas cristianas 'Left Behind' y 'Fireproof'; también es evangelista y coanfitrión del programa 'The Way of the Master'.
1970
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Significado
Imagen del castigo y la credibilidad religiosa
Kirk Cameron señala cómo una versión literal del infierno se usa como argumento contra la fe: la figura de un Dios que aplica tormento eterno choca con la sensibilidad moral contemporánea. La metáfora de la barbacoa transforma la doctrina en una caricatura feroz, subrayando un conflicto entre justicia retributiva y misericordia. Esa imagen obliga a preguntarse si las categorías teológicas siguen siendo comprensibles o aceptables cuando se traducen a lenguaje público y cotidiano.Debate cultural y consecuencias teológicas
En el terreno público, la idea funciona como detonante: algunos la toman para rechazar la tradición; otros la empujan a una reinterpretación —lecturas simbólicas, aniquilacionismo o universalismo— que intentan resolver el choque moral. Además, el uso polémico de esa imagen tiene efecto práctico en la pastoral y en la credibilidad institucional; obliga a las comunidades religiosas a clarificar cómo hablan del sufrimiento, la justicia y la esperanza.Frases relacionadas
“Si Dios dejara caer ácido, ¿vería a la gente?”
“La religión no es blanco y negro. Es mucho más complicado. La espiritualidad es mucho más grande que eso. Dios es mucho más grande que eso. No creo en un Dios iracundo. Las cosas que se hacen en nombre de ella o de él son horribles”
“Estableced, por tanto, en vuestras mentes, como máxima que nunca debe borrarse ni olvidarse, que el ateísmo es un sistema inhumano, sangriento y feroz, igualmente hostil a todo freno útil y a todo afecto virtuoso; que, al no dejar nada por encima nuestro que inspire reverencia, ni nada alrededor que despierte ternura, hace la guerra al cielo y a la tierra: su primer objeto es destronar a Dios, el siguiente destruir al hombre.”
“El mal y el bien son la mano derecha y la izquierda de Dios.”