“Esa voluntad se manifestó en la colocación de la tentación ante el hombre, con el mandamiento de no comer del fruto del árbol que le daría conocimiento del bien y del mal, junto con el conflicto moral inquietante que ese conocimiento podría generar.”
Kenneth Scott Latourette fue un historiador estadounidense especializado en China, Japón y la historia del cristianismo; su experiencia como misionero y docente en China marcó su trayectoria y le permitió producir estudios influyentes sobre el cristianismo y las relaciones entre Estados Unidos y Asia oriental.
1884 – 1968
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Significado
La prueba de la elección
Latourette sitúa la tensión moral en la misma estructura del relato: un mandato acompañado de una posibilidad real de transgresión. La prohibición frente al fruto equivale a ofrecer conocimiento del bien y del mal como precio de la autonomía; la voluntad que organiza esa prueba crea la circunstancia en la que el sujeto debe decidir entre obedecer o experimentar. El conflicto no es solo sobre un acto prohibido, sino sobre la carga que implica saber distinguir y juzgar.Repercusiones éticas e históricas
Leído desde la tradición bíblica y la reflexión teológica, el pasaje señala la responsabilidad inherente a la libertad humana y el origen de la angustia moral. Abrir la puerta al conocimiento ético genera conciencia, culpa y también posibilidad de crecimiento moral. La interpretación toca temas amplios: la fuente del mal, la legitimidad de la prueba divina y la tensión entre obediencia y autonomía en la formación de la ética humana.Frases relacionadas
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“Belicosos y sin ley, considerando a todos los pueblos orientales como presas legítimas, eran, si acaso, poco mejores que piratas.”
“La Iglesia se había convertido en socia del imperialismo occidental.”
“Los profetas y los autores de los salmos fueron claros en que Dios sigue trabajando en el universo y en la historia. Declararon que Él había creado el universo.”
“Aunque la presencia del mal y el eventual triunfo sobre él son cósmicos y abarcan todo el universo, para el hombre son a la vez visibles e invisibles. La victoria se logrará a través de Cristo.”
“Lo máximo que alguien de la fe judía puede hacer —y algunos lo han hecho con gusto— es decir que Jesús fue el mayor en la larga sucesión de profetas judíos. Nadie puede reconocer que Jesús fue el Mesías sin llegar a ser cristiano.”