“Si no puedes ser amable, al menos sé vago.”
Periodista y escritora estadounidense especializada en etiqueta y comportamiento social, conocida por su seudónimo Miss Manners y por su columna de consejos de etiqueta divulgada en numerosos diarios, donde combina humor y análisis sobre buenas maneras y costumbres.
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Significado
Cortesía frente a franqueza
Judith Martin, conocida como Miss Manners, sugiere una alternativa práctica a la brutalidad honesta: cuando la amabilidad te resulta inaccesible, la ambigüedad puede ser una salida menos dañina. La propuesta funciona como táctica social: evita herir sin pretender una sinceridad que podría ser innecesaria o cruel. La vaguedad, usada con mesura, actúa como lubricante en las interacciones cotidianas, preservando relaciones y espacios comunes.Costo y ventaja de la ambigüedad
Adoptar la imprecisión tiene consecuencias morales y prácticas. A veces protege sentimientos y mantiene la convivencia; otras veces sirve de máscara para evitar responsabilidades o manipular. La clave está en calibrar: optar por la vaguedad en conflictos menores y por la claridad cuando hay obligaciones, límites o justicia en juego. Es, en suma, una recomendación de prudencia comunicativa más que una regla absoluta.Frases relacionadas
“La gente buena duerme mucho mejor por la noche que la gente mala. Por supuesto, la gente mala se lo pasa mucho mejor cuando está despierta”
“El patriotismo es la virtud de los depravados.”
“El deber es lo que esperamos que hagan los demás, no lo que hacemos nosotros mismos.”
“Siempre es bueno dar consejos, pero darlos buenos es fatal.”
Más frases de Judith Martin
“La vida civilizada empieza con un huevo cocido sentado erguido en una huevera.”
“Ciertamente; cuando llegue el Día del Juicio, Miss Manners también tendrá reglas de etiqueta para eso.”
“Con cuchillo y tenedor. Un cuchillo de fruta y un tenedor de ostras, para ser específicos. ¡Dios mío, a qué está llegando el mundo! Miss Manners no tiene inconveniente en explicar los detalles de la vida cortesana, pero considera que cualquiera que no tenga el sentido de coger una patata frita y metérsela en la boca probablemente no debería andar suelto por las calles.”
“Miss Manners duda que exista en el mundo algo como una bostónica elegantemente vestida que se tambalee por la habitación y se lance de cara a un cuenco de guacamole mientras simultáneamente desabrocha su corpiño. Por lo tanto, a Miss Manners le resulta un poco difícil preparar una regla general para lidiar con esa eventualidad.”
“Si juntas todos los ingredientes que atraen naturalmente a los niños —sexo, violencia, venganza, espectáculo y ruido vigoroso— lo que obtienes es la gran ópera.”