“El trabajo de un abogado defensor es presentar el caso de la defensa tan eficaz y claramente como lo haría su cliente si tuviera las habilidades de un defensor. La creencia o incredulidad del abogado en la verdad de esa historia es irrelevante: le corresponde al jurado decidir esa cuestión, a menudo difícil.”

John Mortimer
John Mortimer

John Mortimer fue un novelista y dramaturgo inglés reconocido por su agudo sentido de la observación social y su habilidad para explorar temas complejos de la condición humana en la ficción y el drama.

1923 – 2009

Crea una imagen con esta frase

Elige un fondo:

Significado

El defensor como portavoz habilidoso

La función del abogado defensor, según lo que sugiere Mortimer, consiste en formular y presentar la versión del cliente con la misma destreza con la que el propio acusado lo haría si tuviera la técnica del litigante. Aquí lo central es la habilidad retórica y estratégica: la convicción personal del profesional queda al margen, porque su misión profesional es articular el relato que permita al proceso juzgarlo. Ese giro resalta la separación entre juicio moral privado y ejercicio profesional público.

Tensión moral y fe en el proceso

Mortimer, abogado y escritor británico, despliega con ironía la tensión ética inherente al sistema adversarial: defender algo que uno no cree puede resultar incómodo, pero forma parte del engranaje que garantiza que el veredicto corresponda al jurado y no al letrado. La frase abre preguntas sobre responsabilidad profesional, límites de la conciencia y la confianza en la deliberación colectiva como corrector de errores.

Frases relacionadas

Más frases de John Mortimer

John Mortimer

Ver todas las frases de John Mortimer