“El alma que recibe correctamente a Cristo está en una condición de anhelo; nunca la cierva anheló más las corrientes de agua, nunca el jornalero deseó la sombra, nunca un condenado anheló un perdón más que el alma anhela a Cristo.”
John Flavel fue un clérigo puritano inglés del siglo XVII, reconocido por sus escritos devocionales y sermones que influyeron en la tradición cristiana de su época.
1627 – 1691
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Significado
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Flavel usa comparaciones de necesidad vital —sed, sombra para quien trabaja, el alivio frente a la culpa— para subrayar que la relación auténtica con Cristo despierta un deseo intenso y continuo. La fe aparece como hambre que no se agota en un acto puntual; se instala en la vida cotidiana y orienta decisiones, afectos y prioridades. Esa insistencia convierte la devoción en motor existencial más que en mera afirmación doctrinal.Ecos pastorales y vivencia diaria
Escrito desde la sensibilidad pastoral puritana del siglo XVII, el pasaje valora el anhelo persistente como signo de vida espiritual: quien realmente ha acogido la experiencia religiosa experimenta urgencia y humildad, y evita la complacencia. Las implicaciones son prácticas y morales: la búsqueda constante, la revisión personal y la dependencia continua. Al mismo tiempo, ese deseo funciona como confirmación y consuelo; la intensidad del anhelo revela que la relación no está muerta, sino en movimiento.Frases relacionadas
“La fe no es un concepto, sino un verdadero y profundo deseo esencial: el anhelo o la atracción magnética hacia Cristo que, al avanzar, surge de una semilla de la naturaleza divina en nosotros, atrayéndonos y uniéndonos a él.”
“Retirándonos lejos de las preocupaciones mortales, de las esperanzas mezquinas y los deseos vanos, aquí, al juntarse nuestros pasos voluntarios, cada corazón aspira al cielo.”
“La oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre.”
“Nada fortifica tanto las almas como el silencio; que es como una oración íntima en que ofrecemos a Dios nuestras tristezas.”
Más frases de John Flavel
“Es deber de los santos, especialmente en tiempos de estrechez, reflexionar sobre las obras de la Providencia para ellos en todos los estados y en todas las etapas de sus vidas.”
“Cuando Dios te da consuelos, es un gran mal no reconocer Su mano en ellos.”
“Ellos previeron que la concesión de una Providencia impondría un yugo eterno sobre sus cuellos, haciéndolos responsables de todo lo que hicieran ante un tribunal superior, de modo que necesariamente 'pasarían el tiempo de su peregrinación aquí con temor', mientras todos sus pensamientos, palabras y caminos eran estrictamente observados y registrados para rendir cuenta ante un Dios que todo lo ve y es justo. Por tanto se esforzaron en persuadirse de que aquello para lo que no tenían inclinación no existía.”
“La mayor dificultad en la conversión es ganar el corazón para Dios y, después de la conversión, guardarlo con Él.”
“Dios quita tus consuelos con ningún otro propósito que matar tus corrupciones; las necesidades están ordenadas para matar la liviandad, la pobreza está destinada a destruir el orgullo, y las afrentas se permiten para destruir la ambición.”