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Significado
Una inversión de valores
John Cage, compositor experimental del siglo XX, propone aquí una provocación radical. Mientras la mayoría teme el cambio y lo desconocido, él señala que las ideas antiguas merecen más desconfianza. Las viejas estructuras, los paradigmas consolidados, llevan dentro suposiciones nunca cuestionadas que actuamos como verdades. Lo nuevo, por el contrario, obliga a pensar, a justificarse, a demostrar su validez. La modernidad nos pone alertas; la tradición nos adormece.
Contexto y rebeldía creativa
Cage vivió una carrera de ruptura constante: la música aleatoria, el silencio como composición, los sonidos cotidianos como materia artística. Desde esa perspectiva, las convenciones musicales eran las verdaderamente peligrosas, pues impedían la exploración. Su frase refleja la mentalidad de vanguardista: los enemigos reales no son las nuevas posibilidades, sino los hábitos que nos mantienen inmóviles.
Implicación práctica
Esta idea tiene peso fuera del arte. En ciencia, política, educación, solemos defender lo establecido con fervor mientras rechazamos lo incompleto. Cage sugiere invertir esa lógica: desconfiar de lo que ya existe porque ya sabemos sus límites, y abrirse a lo emergente precisamente por su capacidad de sorprendernos.
Frases relacionadas
“Lo que más teme la gente es dar un paso nuevo, pronunciar una nueva palabra...”
“Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio.”
“¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio. ¿Por qué hemos de temerle?”
“Los mayores progresos de la civilización se experimentan inicialmente como sus peores amenazas.”
Más frases de John Cage
“No tengo nada que decir, y lo estoy diciendo, y esto es poesía.”
“El arte no es algo que haga una sola persona, sino un proceso puesto en movimiento por muchos.”
“No es necesario destruir el pasado, se ha ido; en cualquier momento, puede volver a aparecer, parecer ser y ser presente.”
“No hace falta renunciar al pasado al entrar en el porvenir. Al cambiar las cosas no es necesario perderlas.”