Más frases de George Herbert
“El adulterio es justificable: el alma necesita pocas cosas; el cuerpo muchas.”
“Cuando un amigo nos pide algo, la palabra "mañana" no existe.”
“El que no es bello a los veinte, ni fuerte a los treinta, ni rico a los cuarenta, ni sabio a los cincuenta, nunca será ni bello, ni fuerte, ni rico, ni sabio.”
“La juventud vive de la esperanza; la vejez del recuerdo.”
“La indignación moral no es más que envidia con aureola.”