“Dios toca y se mueve, advierte y desea a todos por igual, y quiere a uno tanto como a otro. La desigualdad radica en la forma en que su toque, sus advertencias y sus dones son recibidos.”
Johannes Tauler fue un teólogo, predicador y escritor místico alsaciano, discípulo de Meister Eckhart y figura destacada de la mística alemana, conocido como 'Doctor Iluminado'.
1300 – 1361
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Significado
La igualdad del toque y la diferencia humana
Tauler sostiene que la presencia divina alcanza a todos por igual: el impulso, la advertencia y el don no discriminan. Lo que varía no es la fuente sino la recepción humana; la misma llamada puede fructificar o quedar estéril según la disposición interior, la atención y la capacidad de acogida. Esa distinción desplaza el foco desde la arbitraria elección divina hacia la responsabilidad personal: la vida espiritual depende tanto de la gracia como de la respuesta consciente y continua.Raíces místicas y consecuencias prácticas
Procedente de la mística medieval alemana, Tauler habla desde una experiencia pastoral obsesionada por la transformación interna más que por signos externos. Implica una ética de apertura: igualdad teológica no equivale a igualdad práctica; exige vigilancia, hospitalidad del alma y trabajo sobre los hábitos. Desde lo comunitario hasta lo individual, su propuesta problematiza cualquier lectura que reduzca la salvación a favoritismos y propone, en cambio, cultivar la sensibilidad necesaria para que el impulso divino dé fruto.Frases relacionadas
Más frases de Johannes Tauler
“Conviértete en un terreno fértil para el nacimiento divino”
“No creo que la verdadera oración consista en la mera cháchara: recitar muchos salmos o vigilias, o decir oraciones mientras se permite que los pensamientos divaguen.”
“Espiritualmente, la gente buena de corazón puro que anhela el Santísimo Sacramento, pero no puede recibirlo en su momento, puede recibirlo espiritualmente... incluso cien veces al día, en la enfermedad y en la salud, con la gracia inconmensurable y el beneficio.”
“Dése por completo a Dios; entre y escóndase en el seno oculto de su alma.”
“Tales pecados, aunque no destruyan toda la gracia en nosotros, hacen daño; y, aunque sean sólo veniales en sí mismos, nos hacen proclives a perder la gracia y a caer en pecado mortal.”