“Quien no conoce las lenguas extranjeras no sabe nada de su propia lengua”
Johann Wolfgang von Goethe fue un escritor y científico alemán cuya obra en novela, poesía y teatro influyó profundamente en el Romanticismo y en la cultura europea posterior. Su pensamiento dejó una huella duradera en la filosofía, la música y las artes, y su legado da nombre al Goethe-Institut.
1749 – 1832
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Significado
Aprender otra lengua para conocer la propia
Mirar una lengua extranjera con atención obliga a observar la propia con ojos críticos: se descubren estructuras ocultas, matices léxicos y giros idiomáticos que antes parecían naturales. El contraste entre gramáticas y usos revela prejuicios lingüísticos y huecos conceptuales; entender cómo se nombra una emoción o un gesto en otro idioma ilumina los límites y recursos del idioma natal. Aprender palabras ajenas, además, reordena la atención sobre la precisión y la ambigüedad en la comunicación.Lo que esto implica para pensar y enseñar
En el contexto histórico de estudios comparativos de Goethe, la reflexión tiene eco práctico: dominar varias lenguas afina la capacidad de traducir ideas y, con ello, de pensar con mayor flexibilidad. En educación y en la vida cotidiana, la experiencia plurilingüe fomenta discernimiento sobre identidad cultural, humildad epistemológica y mejores estrategias comunicativas que enriquecen tanto el lenguaje como el pensamiento.Frases relacionadas
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“Actuar es fácil, pensar es difícil; actuar según se piensa es aún más difícil”
“¡Alma humana, cómo te asemejas al agua!”
“La ambición y el amor son las alas de las grandes acciones”
“¡Cómo te pareces al agua, alma humana! ¡Cómo te pareces al viento, destino humano!”
“Cuanto más desquiciada está la vida de la mente, más abandonada a sí misma queda la máquina de la materia”