“Nos dimos cuenta de que nuestros padres, hermanos y tíos habían estado mintiendo, y de que nadie jamás nos iba a querer por nuestras buenas notas”
Jeffrey Eugenides es un novelista estadounidense de ascendencia griega, formado en Brown y Stanford; vive en Princeton, está casado con la artista Karen Yamauchi y pasó varios años residiendo en Berlín.
1960
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Desencanto familiar
El pasaje condensa el momento en que el reconocimiento afectivo se revela como transaccional: el adolescente descubre que las promesas y las historias hogareñas ocultaban una exigencia de rendimiento. Esa ruptura de confianza convierte la educación en moneda y el cariño en recompensa, y deja al joven frente a la sensación de haber sido evaluado más que querido. La mentira cotidiana pierde su inocencia y muestra la precariedad de los lazos cuando se miden por resultados.Consecuencias en la identidad
El efecto no es solo rencor: altera la relación con el éxito y con uno mismo. Al comprender que la aprobación dependía de calificaciones, la persona puede instrumentalizar su vida para obtener reconocimiento o, por contraste, rechazar los criterios heredados. Ese descubrimiento también abre una ventana hacia la autonomía emocional y hacia la decisión consciente de fijar, o cambiar, los propios valores: una reparación lenta que exige redefinir qué significa ser digno de afecto.Frases relacionadas
“Todo niño viene al mundo con cierto sentido del amor, pero depende de los padres, de los amigos, que este amor salve o condene.”
“En muchos hogares de Asia, no asistir a la educación superior es un gran tabú. Sé que la desaprobación de mis padres era por mi propia protección, y ahora estoy muy cerca de ellos, pero no entiendo qué valor tiene esto. Eso se debe a que no lo sabían.”
“La verdadera cuestión no es si amas o no a tus hijos, sino qué tan bien puedes demostrarles tu amor y cariño para que realmente se sientan amados.”
“Enseñar en casa el amor, la generosidad y las buenas costumbres, y algunas de las cosas que derivan de la educación; quién sabe, quizá los niños eduquen a los padres.”
Más frases de Jeffrey Eugenides
“Al final no importaba qué edad tuvieran, ni que fueran chicas, sino sólo que las habíamos amado, y que no nos habían oído llamar; aún no nos oyen, aquí arriba en la casa del árbol con el pelo que se nos cae y las barrigas blandas, llamándolas desde esas habitaciones donde fueron a estar solas para siempre, solas en el suicidio, que es más profundo que la muerte, y donde nunca encontraremos las piezas para recomponerlas.”
“Todos tenían una historia sobre por qué intentó suicidarse. La señora Buell decía que los padres tenían la culpa. «Esa chica no quería morir», nos dijo. «Sólo quería salir de esa casa.» La señora Scheer añadió: «quería salir de ese esquema de decoración.»”
“Una serie de transiciones: su casa, la calle, la ciudad, el país y finalmente el planeta, que no sólo los empequeñece sino que los aniquila”
“Nos dimos cuenta de que la versión del mundo que nos habían dado no era el mundo en el que realmente creían, y que, pese a su cuidado y sus quejas sobre la maleza del césped, no les importaban los céspedes”
“Los cambios de la habitación —insectos de agua adheridos a las paredes, un ratón muerto flotando— sólo acentuaban lo que no había cambiado”