“Al final no importaba qué edad tuvieran, ni que fueran chicas, sino sólo que las habíamos amado, y que no nos habían oído llamar; aún no nos oyen, aquí arriba en la casa del árbol con el pelo que se nos cae y las barrigas blandas, llamándolas desde esas habitaciones donde fueron a estar solas para siempre, solas en el suicidio, que es más profundo que la muerte, y donde nunca encontraremos las piezas para recomponerlas.”
Jeffrey Eugenides es un novelista estadounidense de ascendencia griega, formado en Brown y Stanford; vive en Princeton, está casado con la artista Karen Yamauchi y pasó varios años residiendo en Berlín.
1960
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Significado
La voz que sobrevive
La escena funciona como confesión de quienes quedaron fuera de la habitación donde ocurrió lo irreversible: ya no importan la edad ni el sexo de las jóvenes, sino el hecho de que fueron amarles sin haber conseguido ser oídos. La imagen del refugio infantil convertido en lugar de espera —cabello que se cae, vientres blando— subraya el paso del tiempo y la culpa acumulada. Hay amor y también impotencia: querer recomponer lo que se perdió y fracasar en el intento.Lo que queda después
Esa imposibilidad de reconstrucción traza un mapa moral. Lo que queda es memoria fragmentada y una responsabilidad que no se satisface con el recuerdo; la mirada colectiva se revela simultáneamente compasiva y culpable, a veces cómplice por no haber intervenido. Hay además una crítica implícita a la mitificación del sufrimiento femenino: la tragedia no se puede coser con nostalgia, y ninguna narración puede devolver lo ausente.Frases relacionadas
“Qué injusta, qué maldita, qué cabrona la muerte que no nos mata a nosotros sino a los que amamos.”
“A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.”
“Tierna es la noche para un corazón roto ¿Quién secará tus ojos cuando se desmorone?”
“Bueno, los temas para mí han sido y siguen siendo el sexo, el amor, el dolor y la muerte: las cosas que nos hacen y nos deshacen, crean y destruyen, cómo nos hacemos y cómo desaparecemos, y el contexto emocional que rodea a estos acontecimientos.”
Más frases de Jeffrey Eugenides
“Todos tenían una historia sobre por qué intentó suicidarse. La señora Buell decía que los padres tenían la culpa. «Esa chica no quería morir», nos dijo. «Sólo quería salir de esa casa.» La señora Scheer añadió: «quería salir de ese esquema de decoración.»”
“Una serie de transiciones: su casa, la calle, la ciudad, el país y finalmente el planeta, que no sólo los empequeñece sino que los aniquila”
“Nos dimos cuenta de que la versión del mundo que nos habían dado no era el mundo en el que realmente creían, y que, pese a su cuidado y sus quejas sobre la maleza del césped, no les importaban los céspedes”
“Nos dimos cuenta de que nuestros padres, hermanos y tíos habían estado mintiendo, y de que nadie jamás nos iba a querer por nuestras buenas notas”
“Los cambios de la habitación —insectos de agua adheridos a las paredes, un ratón muerto flotando— sólo acentuaban lo que no había cambiado”