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Significado
El valor perdurable del esfuerzo personal
Jean de la Fontaine, fabulista francés del siglo XVII, señala una verdad económica fundamental: mientras que las fortunas materiales pueden evaporarse, el trabajo constituye un patrimonio indestructible. A diferencia de las propiedades, dinero o inversiones que pueden colapsarse por crisis o mal manejo, la capacidad de trabajar permanece con nosotros. Esta idea cobra especial sentido en contextos de incertidumbre financiera, donde bienes tangibles pierden valor pero nuestras habilidades y disposición al esfuerzo mantienen su potencial generador de recursos.
La reflexión trasciende lo meramente económico para tocar aspectos más profundos. El trabajo desarrolla identidad, proporciona dignidad y vincula al individuo con propósitos mayores. En tiempos de Fontaine, cuando la riqueza heredada definía destinos, reconocer el trabajo como capital igualitario resultaba revolucionario. Hoy, cuando tecnología y mercados cambian vertiginosamente, esta perspectiva recobra vigencia: adaptabilidad, creatividad y constancia ofrecen seguridad donde los activos convencionales fallan.
Implicaciones actuales
La frase enfatiza que la verdadera resiliencia no reside en acumular posesiones, sino en cultivar capacidades. La inversión en aprendizaje, experiencia y disciplina genera retornos sostenibles independientemente de convulsiones externas.
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“La máquina deshace al hombre. Ahora que la máquina es tan perfecta, el ingeniero no es nadie”
“Hacer del juego un negocio no puede compararse con el negocio del juego”
“La calidad nunca es un accidente; siempre es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia”
“Cada hombre es el hijo de su propio trabajo”
Más frases de Jean de la Fontaine
“A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo”
“Es mejor confiar en un rey poderoso que en muchas princesitas”
“La sabiduría es un tesoro que nunca causa entorpecimientos”
“La vergüenza de confesar el primer error, hace cometer muchos otros.”
“Ningún camino de flores conduce a la gloria.”