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Significado
La doble raíz de la delincuencia
Jean de la Bruyere, moralista francés del siglo XVII, propone una división penetrante sobre las causas del crimen. Mientras muchos culpan únicamente a la pobreza material, él identifica un factor más profundo: la ausencia de valores, principios o dignidad personal. La falta de espíritu alude a quienes carecen de brújula moral, de propósito vital o de conexión con algo mayor que sus impulsos inmediatos. Un individuo puede ser pobre y mantener su integridad; pero quien ha perdido toda aspiración, toda esperanza de transformación, se vuelve vulnerable a la transgresión.
Implicaciones contemporáneas
Esta distinción resulta incómoda porque complica la narrativa simplista. Sugiere que la solución no radica únicamente en redistribuir riqueza, sino también en cultivar espíritu: educación genuina, sentido de pertenencia, oportunidad de crecimiento personal. Las sociedades que ignoran esta dimensión psicológica y cultural terminan enfrentando delincuencia incluso en contextos de relativa prosperidad. El verdadero desafío consiste en abordar ambas carencias simultáneamente: la material y la existencial.
Frases relacionadas
“A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y en la ignorancia.”
“¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”
“Yo sólo sé que no sé nada”
“Aunque cincuenta millones de personas digan la misma tontería, ésta sigue siendo una tontería”
Más frases de Jean de la Bruyere
“A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes”
“Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad”
“La amistad no puede ir muy lejos cuando ni unos ni otros están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos.”
“Hay situaciones en la vida en que la verdad y la sencillez forman la mejor pareja.”
“Los amores mueren de hastío, y el olvido los entierra.”