“Dios no habría alcanzado nunca al gran público sin ayuda del diablo.”

Jean Cocteau
Jean Cocteau

"escritor; pintor y coreógrafo francés"

1889-1963

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Significado

La paradoja de lo divino y lo profano

Cocteau sugiere que la religión necesita un contrincante para existir en la conciencia colectiva. Sin la idea del mal, la fe se convierte en abstracción inerte, desconectada de la experiencia humana real. El conflicto entre lo sagrado y lo pecaminoso genera tensión narrativa, dramatismo moral y, lo más importante, relevancia. Las personas se interesan por lo que está en juego, por lo que pueden perder o ganar.

El papel del antagonista

Esta observación toca algo profundo sobre la comunicación de ideas: los grandes públicos responden a narrativas binarias, a choques de fuerzas opuestas. Dios en soledad resulta remoto, casi decorativo. La presencia del diablo lo vuelve urgente, personal, accesible. El pecado materializa lo que debería evitarse; la tentación concretiza la elección moral. Sin ese contraste, la religión pierde poder de convocatoria.

Implicación más amplia

La cita cuestiona si las grandes instituciones espirituales dependen menos de sus fundamentos que de su capacidad para dramatizar conflictos. Sugiere que el éxito cultural de cualquier sistema de creencias requiere enemigos visibles, principios en pugna y dilemas que afecten la vida cotidiana.

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