“No había respeto por la juventud cuando yo era joven, y ahora que soy viejo no hay respeto por la edad; no me había dado cuenta de que iban y venían.”
J. B. Priestley fue un escritor, dramaturgo, locutor y activista político británico, autor de numerosas novelas —entre ellas The Good Companions— y de obras de teatro como Llama un inspector, además de críticas teatrales y sociales.
1894 – 1984
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Significado
Contradicción temporal y tono irónico
El hablante describe cómo la indiferencia hacia su juventud volvió a presentarse hacia su vejez, y la revelación final es que el respeto sube y baja con el tiempo. La imagen capta la volatilidad del reconocimiento social: el valor concedido a una persona depende menos de cualidades permanentes y más de la posición que ocupa en cada momento vital. Hay una ironía serena que delata la vanidad humana y muestra la circularidad de los juicios entre generaciones.
Contexto histórico y consecuencias éticas
Priestley, testigo de intensos cambios del siglo XX, aplica su mirada crítica a costumbres que cambian con rapidez. Su observación apunta a una lección práctica: la fugacidad del respeto reclama modestia y coherencia; quien desprecia a los jóvenes corre el riesgo de sufrir el mismo trato cuando envejezca. Implica también revisar cómo medimos la dignidad, para no depender de elogios efímeros ni de roles temporales.
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“El matrimonio es como pagar por una visita interminable con las peores ropas.”
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