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Significado
El dilema entre la norma y la acción correcta
Asimov plantea una paradoja incómoda: a veces nuestros principios morales internalizados chocan con lo que la razón dicta que debemos hacer. La cita sugiere que la moralidad convencional, esa voz que nos dice "esto no se hace", puede actuar como un freno paralizante. El científico ruso-estadounidense apunta a casos donde la obediencia ciega a reglas o convenciones nos impide actuar éticamente en contextos complejos. No se refiere a justificar el cinismo, sino a reconocer que la moral genuina exige pensamiento crítico, no conformismo.
Las implicaciones prácticas
La frase cobra sentido en situaciones donde el código moral superficial y la acción justa divergen. Un médico que salva una vida quebrando protocolos burocráticos, o alguien que desobedece una ley injusta, ejemplifican este principio. Asimov, promotor del pensamiento racional, creía que la verdadera brújula ética reside en examinar conscientemente cada situación, no en obedecer automáticamente lo que la sociedad ha definido como "correcto". El riesgo está en abusar de esta idea para racionalizaciones egoístas, pero el valor radica en cuestionar si nuestras restricciones morales sirven realmente al bienestar humano.
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“La suerte favorece sólo a la mente preparada”
“Sólo hay una guerra que puede permitirse el ser humano: la guerra contra su extinción”
“La violencia es el último recurso del incompetente.”
“En primer lugar acabemos con Sócrates, porque ya estoy harto de este invento de que no saber nada es un signo de sabiduría.”
“Negar un hecho es lo más fácil del mundo. Mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho.”