Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La paradoja de la simpatía
Duhamel identifica una tensión fundamental en la naturaleza humana. La simpatía brota de impulsos primarios, animales, profundamente vinculados a nuestra supervivencia individual. Cuando sentimos compasión por otro, en cierto nivel nos movemos por intereses propios: la necesidad de pertenecer, de ser aceptados, de construir vínculos que nos protejan. Esta raíz egoísta resulta incómoda pero ineludible.
Sin embargo, el filósofo detecta algo singular en este mecanismo. Precisamente porque la simpatía nace del egoísmo, la paradoja se abre: el acto de conectar con el sufrimiento ajeno nos obliga a salir de nosotros mismos, aunque sea por razones interesadas. Cada vez que priorizamos la necesidad de otro, aunque sea movidos por impulsos primitivos, nos alejamos del egocentrismo puro. La simpatía animal se convierte así en puente imperfecto pero efectivo hacia formas menos narcisistas de existencia.
La implicación práctica resulta liberadora: no necesitamos esperar a la bondad desinteresada para actuar moralmente. Nuestra propia naturaleza egoísta contiene ya la semilla del altruismo.
Frases relacionadas
“Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha”
“Si conociéramos el verdadero fondo de todo tendríamos compasión hasta de las estrellas”
“Creo firmemente que la investigación con células madre es algo ético. Porque no creo que exista nada más ético que la posibilidad de curar enfermedades como el cáncer o el párkinson”
“Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”
Más frases de Georges Duhamel
“El mundo ha sido creado para ser recreado”
“Cuando se quiere saber una cosa, lo mejor que se puede hacer es preguntarla.”
“Si quieres hallar en cualquier lado amistad, dulzura y poesía, llévalas contigo.”
“Nunca he engañado a mi mujer. No es ningún mérito: la amo.”
“Las pirámides son el mejor ejemplo de que, en cualquier tiempo y lugar, los obreros tienden a trabajar menos.”